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Los problemas de salud mental necesitan más visibilidad o seguirán siendo un tabú

Objetivos de Desarrollo Sostenible: Salud y bienestar Youth 4 Good

La OMS (Organización Mundial de la Salud) define la salud mental como “un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera, y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”.

Pues bien, ha tenido que venir la COVID-19 para que todos pongamos un poco de atención a los problemas de salud mental, algo que no es nuevo pero que generalmente se ha tratado como tema tabú.

El informe COVID-19 y la salud mental publicado por las Naciones Unidas en mayo de 2020 precisamente señala que la COVID-19 ha mostrado la necesidad de aumentar de manera urgente la inversión en servicios de salud mental para evitar un aumento drástico de los trastornos psíquicos. Y es que según indica la OMS, una de cada cuatro personas en el mundo ha tenido, tiene o tendrá un problema de salud mental a lo largo de su vida, y los trastornos mentales serán la primera causa de discapacidad a nivel mundial en el año 2030.

¿De qué hablamos cuando hablamos de enfermedades mentales? 

No vamos a daros ahora una masterclass sobre enfermedades mentales porque, además, no somos especialistas en la materia. Pero sí nos parece interesante dejarlas anotadas, pues parte de la solución para romper estigmas y ayudar está en el conocimiento, en saber de qué hablamos cuando decimos que existen problemas de salud mental.

Los principales trastornos mentales que afectan hoy en día a la población son la depresión o el trastorno afectivo bipolar (que se engloban dentro de los trastornos del estado de ánimo), las fobias o el estrés post-traumático (es decir, trastornos de ansiedad), esquizofrenia o demencia (como ejemplo de trastornos psicóticos), las discapacidades intelectuales o el autismo (que son trastornos del desarrollo). También existen trastornos asociados al consumo de determinadas sustancias, como alcohol y drogas, y que producen cambios físicos o de comportamiento, entre otros.

Discriminación y escasez de recursos frenan las soluciones a las enfermedades mentales 

Las personas que sufren problemas de salud mental suelen ser socialmente rechazadas. ¿No os lo creéis? Solo hay que darse una vuelta por la red (fuentes de referencia, eso sí) para encontrar que es frecuente la marginación social, la falta de apoyo en atención y servicios para que puedan desarrollar una vida plena en la comunidad.

Por ejemplo, el último informe “El empleo de las personas con discapacidad” publicado por el INE recoge que la tasa de empleo de las personas con problemas de salud mental disminuyó en 2019 hasta el 16,9%, la cifra más baja de todas las discapacidades. En 2018 la cifra se situaba en el 17,6%, lo que supone un empeoramiento de la situación de estas personas en el ámbito laboral.

Otro ejemplo: desde el Consejo General de Psicología alertan que España tiene cuatro veces menos profesionales de la Psicología en la sanidad pública que la media europea (4 por 100.000 habitantes frente a los 18 por 100.00 en Europa), y en Atención Primaria faltan profesionales y formación específica en salud mental, lo que impide detectar de manera temprana los trastornos mentales y para derivarlos a los recursos existentes.

Y otro que llega desde la Encuesta Nacional de Salud de 2017 (la última realizada hasta la fecha): el 1% de la población infantil tiene problemas de salud mental, pero, a pesar de esto, en España aún no existe una especialidad en Psiquiatría Infanto-juvenil.

¿Qué podemos hacer para ayudar a las personas con trastornos mentales? 

Ya sabéis que los escenarios desfavorables nunca son un freno para los agentes de cambio, así que este tampoco lo será. Una de las vías de acción la podéis desarrollar en el Project Lab de la Comunidad Youth 4 Good; la segunda edición ya está en marcha.

De hecho, es un tema que abordó uno de los equipos de la Universidad de Girona en la primera edición de Project Lab, bajo el reto “¿Cómo podríamos reconocer la autoestima de las personas y contribuir a su mejora?”

Fuera de nuestra Comunidad Youth 4 Good encontramos la iniciativa #Apoyolasaludmental de Salud Mental España, enfocada en fomentar la participación en voluntariados en salud mental y en alentar a las personas con problemas de salud mental a tomar parte activa en la actividad de voluntariado.

Según su informe “El Voluntariado en SALUD MENTAL ESPAÑA 2019”, 3.800 personas colaboraron con las más de 300 entidades ese año, un 50% más de voluntarios y voluntarias que el año anterior, por lo que la campaña es una llamada para que este buen dato siga creciendo.

Ya sabéis que la educación es una de las claves para cambiar la conciencia social , por eso en Fundación Vodafone insistimos tanto en la importancia de ofrecer recursos educativos a niños y jóvenes (a través de Digicraft y Youth 4 Good y otras muchas iniciativas que podéis conocer aquí). Y precisamente porque incide en esta labor educativa, nos ha gustado mucho esta iniciativa de la Federació Salut Mental Comunitat Valenciana: #AmaLaVidaEnLasAulas 

Este proyecto pretende sensibilizar y promocionar la salud mental en las aulas, para prevenir o reducir el impacto de problemas de salud mental en la infancia. Uno de sus pilares para esa prevención es fomentar la educación emocional y poner el foco en el cuidado de la salud mental desde la infancia. Sus creadores señalan que hablar sobre los problemas de salud mental de manera natural con los niños y niñas contribuye a acabar con el rechazo social que sufren las personas con problemas de salud mental.

Recientemente, Asics ha lanzado una campaña llamada #sunrisemind para impulsar la práctica deportiva y destacar los beneficios que tiene en la salud mental. Quizá puede servir como empujoncito si notáis que os encontráis de bajón, o si se lo notáis a alguien de vuestro entorno.

Aunque la mejor opción, sin duda, es acudir donde nos pueden ayudar, bien a nosotros, bien a nuestros más queridos. Y, como agentes de cambio que somos, plantearnos cómo poder resolver este gran reto en nuestro entorno cercano. 

Los problemas de salud mental preocupan también a los jóvenes 

Por tener tal alcance y tan poca visibilidad, en uno de los programas de yu, No te pierdas nada se ha hablado de los problemas de salud mental.

Nuestra embajadora, Andrea Compton, y el resto de participantes, señalaban que, en general, la gente no quiere decir que necesita ayuda, ni que van a consulta y no quieren contar qué les pasa. No quieren reconocerlo y piensan que el resto les va a señalar ¿Creéis que esto es más frecuente entre personas de más edad o también sucede entre los jóvenes?

Andrea contaba también lo que hemos comentado antes, que la pandemia ha agravado el poder citarse con el psicólogo o psicóloga. De nuevo tenemos otro reto: cómo podríamos hacer para conseguir un mayor acceso a los profesionales encargados de cuidar nuestra salud mental. 

Y para terminar el post, os dejamos aquí cuatro series que recomienda Andrea en su intervención, en las que se abordan los problemas de salud mental, por aquello que también planteábamos al principio del post de lo importante que es saber de qué estamos hablando: Modern Love, My Mad Fat Diary, The Good Doctor y The Knick.

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