¿Podéis vivir sin filtros y sin ‘likes’? ¿Podéis vivir sin filtros y sin ‘likes’?

¿Podéis vivir sin filtros y sin ‘likes’?

Youth 4 Good

¿Cómo os sentís si subís una foto y no recibe likes? ¿Os agobiáis? ¿Os da igual? ¿Haríais un ‘retoquito’ o usaríais filtros en la siguiente en buscas de esos likes?

En el artículo ‘Redes sociales y la adicción al like de la generación Z’ (Martín Critikián, D., & Medina Núñez, M.; de la Universidad San Pablo CEU), se analiza la importancia e impacto que supone un like en las redes sociales para esta generación. Se realizó un cuestionario de 33 preguntas abiertas y semiabiertas, entre noviembre de 2020 y febrero de 2021, a 500 participantes.

Una de ellas es muy directa: “¿cómo te sientes si no dan un like a una foto que has publicado?” Uno de cada cuatro asegura no llevarlo bien. En concreto, el 13% confiesa sentirse inseguro. Y un 11,8% extrañado. Solo un 2,2% aseguró sentirse triste y un 1% incluso agobiado o enfadado.

Aunque hay una mayoría de jóvenes que aseguramos que no nos importa el like, el estudio certifica que otro porcentaje no desdeñable necesita abordar las redes sociales de un modo que no les lleve a la tristeza, al enfado…

Los filtros: ¿son sólo un juego? 

En una búsqueda inadecuada de satisfacernos en el uso de las redes, podemos tratar de manipular nuestra realidad.

Comparamos nuestros pocos (o ningún) like con los millones de likes de deportistas, artistas o celebrities. ¿Cómo puedo parecerme más a ellos? ¿Cómo puedo conseguir más likes?

Para lograrlo, lo primero que se nos ocurre es editar la imagen. Las redes sociales disponen de multitud de herramientas para editar las imágenes de forma rápida y sencilla.

La más ágil son los filtros. Filtros que también utilizan los y las influencers que nos gustan (vale, igual no el 100%, dejémoslo en el 99%…). Aunque, en la mayoría de las ocasiones, no lo sabemos.

Parecernos a los influencers

Tratar de cambiar lo que somos en redes sociales 

Con el uso de filtros podemos cambiar nuestra realidad física para intentar parecer más “guap@s”. Aspiramos a parecernos a nuestras celebrities fav.

Aunque lo que puede empezar como un juego puede terminar también en un intento de distorsionar la realidad. En un reciente reportaje publicado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (el conocido MIT), encontramos a Verónica, una joven de 19 años que utiliza habitualmente las redes sociales.

«Uso los filtros faciales porque hay ciertas cosas que quiero se vean diferentes», explica. «Así que, si no llevo maquillaje o si creo que no estoy muy guapa, el filtro de belleza cambia ciertas cosas de mi apariencia y puede arreglar algunas partes».

Así, el uso de aplicaciones de retoque o filtros en redes sociales puede tener un componente psicológico que va más allá de ser un simple juego. ¿Alguna vez has pensado si los usas como vía de escape a algo que no te gusta de ti mismo o de ti misma?

Ese uso para escapar supone dos problemas:

  1. Que eso supuestamente ‘malo’ lo es simplemente porque no es exactamente lo que exhiben los perfiles a los que seguimos.
  2. Que, en lugar de haber una aceptación natural de nuestras diferencias y diversidades, hay una infelicidad que se resuelve escondiendo esa parte. No nos estamos queriendo tal y como somos.

Las propias plataformas, sin entrar en su intencionalidad, incluyen directamente filtros denominados “de embellecimiento”, que influyen de forma determinante en esa necesidad de maquillar realidad para parecer mejores. Y esto puede generarnos problemas de aceptación, autoestima o psicológicos de mayor calado.

Herramientas para gestionar y utilizar de forma adecuada las redes sociales 

Porque gestionar la aceptación social no es sencillo. Nos sentimos especialmente vulnerables y volubles. Por eso, resulta fundamental que en nuestro entorno y también desde las instituciones se fomente un uso adecuado de la tecnología.

Y no hablamos de que nos enseñen a conocer cómo funcionan estas herramientas, eso ya lo controlamos bastante bien. Hablamos de que nos ayuden a establecer un pensamiento crítico.  Actividades de ocio y culturales pueden ser una excelente manera de hacerlo.

Actividades y cultura para rechazar una visión sesgada (y querernos más) 

En las propias redes sociales surgen iniciativas que difunden la realidad sin filtros, como #bodypositive en la que usuari@s muestran sus rostros y sus cuerpos al natural. Como son. Sin esconder los supuestos defectos que otros considerarían que tienen. ¿Participan en esta iniciativa vuestros o vuestras influencers fav?

También destacan actividades culturales como Face Control, una exposición colectiva de la Fundación Foto Colectania, que podéis visitar en Barcelona hasta el 20 de marzo del 22. En ella se reflexiona sobre todas estas cuestiones mediante obras que giran en torno al doble control que se ejerce en nuestros rostros.

Por un lado, en la forma en que queremos que se perciba nuestra propia cara. Por otro, el control que las fuerzas de poder tratan de ejercer sobre nuestra identidad.

imagen propia y redes sociales

Project Lab: fomentando el pensamiento crítico 

El marco europeo programa europeo Digcomp, del que ya os hemos hablado en anteriores ocasiones, ya señala que el pensamiento crítico es una de las competencias que debe trabajar la sociedad para desenvolverse en el entorno digital.

Y no se queda únicamente en la aportación de conocimientos y habilidades más técnicas; también incide en fomentar “actitudes” adecuadas en entornos digitales.

Y seguro que ya sabes también que desde Project Lab trabajamos específicamente ese pensamiento crítico, pues creemos que es el gran arma para ciberprotegerse como sociedad ante la amenaza del uso indebido de filtros, las falsas apariencias o la necesidad de generarnos una imagen más “bella” o aceptada socialmente.

De hecho, el pensamiento crítico es una de las 4C’s de Project Lab (las otras tres son colaboración, el pensamiento creativo y la comunicación).

En los itinerarios Project Lab, ya sean para estudiantes o para docentes, uno de los focos es afilar la capacidad crítica para que, entre todos y todas, tomemos cartas en este asunto y rechacemos esta visión irreal, favoreciendo una relación positiva y más adecuada con nuestro entorno digital.

¿Conocéis otras iniciativas o actividades dirigidas a empoderarnos tal y como somos y dejar de sufrir la tiranía de los filtros y los retoques fotográficos? ¡Nos encantará conocerlas! Podéis contárnoslas en nuestras redes sociales 👉🏼 FacebookInstagramTwitter y YouTube.

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